
De repente todo se hizo silencio, el sol se convirtió en lúgubre sombra, enfadado con la mas célebre y cálida brisa del verano que entre un mar de fondo casi anaranjado fue transformandose poco a poco en un gris imperial. En respuesta casi sublidme, de caracter frío, elevó su mas rencorosa ira descartando su calidez y su celebridad, en gritos tormentosos para entonces llegar a una fuente de lagrimas digna de la mas viuda noble.
Las amapolas que descansan entre el cabello de la pradera, se incorporan en si mismas lentamente para así poder ser bendecidas, con un dulce elixir de tan generoso cántaro de agua fresca; desprendiendose casi sigilosamente de la tierra, que asi, como les da la vida logran quitar explendor a tan apasionado rojo. Rojo que se confunde con las rocas del acantilado, el cual con sus frias y firmes raíces se deslizan en silencio hasta llegar al epicentro mas profundo nunca antes visto, no sin antes haber recibido el dulce desgarro del mar en sus
cordilleras piernas.
La bruma de mar, generosa e implacable amiga de los tiempos del camuflaje se escabulle lentamente invadiendo poco a poco el terreno aéreo para desglosar la clara vista y así regodearse con vanalidad en sus movimientos tan friamente calculados. Cada segundo inflama con brabura su incondicional ego, reflejado en una carcajada, con forma de silvido, cada vez que choca vehementemente contra el río que desciende la montaña.
A ritmos acompasados con el viento, los agrietados troncos de los arboles seden la flexividad a sus finas y verdes ramas, para así inmiscuirse lentamente en un vals progresivo donde nuestro inherte amigo, con una sutileza inberbe logra desgarrar de melindre forma, tan frondoso follage. Las hojas se elevan en su ultimo viaje disfrutando de la libertad de volar hacia una muerte inminente y así poder cumplir con su deber en un ciclo de necesidad imperiosa.
Mi alma ahogada de imágenes impetuosas busca desesperadamente no perder detalle alguno, mientras mis despejados óculos logran plasmar tan bello espectáculo con su pluma de acero en mi pesada y frágil alma.
(trix_sex 4/01/2009)