Vientos del poniente…
La verdad que creo que tengo que dar gracias, a un gran amigo, compañero, paño de lagrimas, consejero que con su gran corazón simpatía y cariño (y también dinero) largas ocasiones me ayuda, a ver las cosas de otra manera.
Siempre he pensado, muchas veces los amigos son espejo del alma (los buenos, claro está) y la verdad que gente como Dietrich hay poca, pero la que hay es única, se que siempre contaré con el bajo cualquier circunstancia.
Siempre digo a mi familia que en este caso decir la palabra “amigo” es quedarse un poco corto, la de “padre”, un poco exagerado pero la de “Incondicional” (a mi buen entender) es la que define a ese hombre con corazón de niño detrás de un escudo de roble rojo.
Pero una vez mas me impulsa y me da fuerzas para emprender un negocio, me chincha y hay veces que me rompe la cabeza(teniendo toda la razón, aclaro), también se ofrece para echarme una mano en el curro y hasta llega al extremo que se ofrece a ser explotado laboralmente hasta que el negocio empiece a encaminarse; ¿Cuantas personas a vuestro alrededor (sin contar a Dietrich) serían capaces de hacer eso por ti?
Por eso y mucho mas, GRACIAS TOTALES!!!!!
PD: doy gracias también a María por aguantarme en su casa de ocupa durante 2 meses ;D









